Tekorendá, que en lengua mbyá-guaraní significa "Lugar de Vida" es una reserva natural privada cuyos objetivos son los siguientes:

  1. Destinar la superficie que ocupa la reserva a crear un área natural protegida, manteniendo en la medida de lo posible el monte natural y salvaguardando la fauna autóctona, evitando todo tipo de cacería, persecusión, captura, pesca, o cualquier otro acto de depredación dentro de los límites de la misma.
  2. Llevar un registro de la flora autóctona, así como también de la fauna detectada, y publicar bibliografía afín.
  3. Crear un área de atención veterinaria, laboratorio, y lugares apropiados para la recuperación de animales heridos por accidente de tránsito, víctimas de cazadores, o recuperados de situaciones de cautiverio.
  4.  Intentar la cría de animales autóctonos considerados vulnerables o en peligro de extinción.
  5. Promover el turismo ecológico.
  6. Crear distintos senderos de interpretación, así como también áreas destinadas a albergar centros interpretativos con el objeto de ilustrar a los visitantes sobre la evolución de la vida en la tierra, con especial énfasis en la protección de los recursos naturales.
  7. Mantener dentro de sus límites zonas intangibles, dentro de las cuales no se desarrollará actividad alguna, resguardando esos sectores y permitiendo la entrada sólo con fines de estudio y acompañado con guía autorizado, no pudiendose destruir, alterar o recoger ningún elemento de su naturaleza, sea animal, vegetal o mineral.
  8. Despertar en los hijos de los colonos vecinos la conciencia proteccionista, mediante charlas en las escuelas, visitas guiadas a la Reserva, y aun con su participación como guías autorizados dentro de la misma.
  9. Promover entre los colonos medios productivos alternativos, que vayan reemplazando el continuo desmonte de la selva, la práctica del rozado y el uso de agroquímicos potencialmente tóxicos en sus cultivos. Se colaborará con la difusión de sus productos, tales como esencias, artesanías y dulces típicos de la región.
  10. Colaborar con las comunidades aborígenes de la zona, especialmente en lo que se refiere a la conservación de sus costumbres y cultura.
  11. Invitar a propietarios de lotes vecinos con características similares a sumarse a este proyecto.
  12. Mantener relaciones con otras entidades ecologistas y desarrollar conjuntamente con las mismas, acciones tendientes a la preservación del medio ambiente.